Muchos accidentes que se producen en el campo se podrían evitar con un cambio adecuado de neumáticos en la maquinaria agrícola. El desgaste del caucho de las ruedas de estos vehículos pesados provoca vuelcos y reventones.
Así nos lo confirma el blog de Bridgestone Agrícola, uno de los fabricantes de referencia de este tipo de neumáticos. El desgaste del dibujo de la rueda hace que pierdan profundidad los tacos, reduciendo de esta manera el agarre al suelo y haciendo que la rueda absorba peor las irregularidades del terreno. Como consecuencia de ello, no es extraño que se produzcan vuelcos en tractores, cosechadoras y otras máquinas agrícolas, en especial, en pendientes pronunciadas.
El dibujo desgastado también hace que el vehículo patine más y que se pueda perder control sobre su conducción. Como sucede con los coches, este desgaste aumenta la distancia de frenado, provocando choques o salidas de los caminos rurales.
Con el caucho desgastado y envejecido, no es extraño que llevando mucha carga, se produzcan reventones de la rueda, mientras el vehículo transita por la carretera a una velocidad de entre 30 y 40 Km/h.
La página web sobre prevención de riesgos laborales Más Prevención sitúa el estado de los neumáticos y el mantenimiento de la maquinaria agrícola como una de las causas más graves de accidente de trabajo en el campo. Esta web especializada nombra los vuelcos de la maquinaria como uno de los accidentes más peligrosos que se pueden dar en el trabajo agrario. Ya que este siniestro suele ocasionar lesiones graves o muy graves.
Por tanto, no estamos hablando de un tema baladí. Si no de un asunto al que hay que prestar atención para reducir la siniestralidad en el sector primario.
Los accidentes en el campo.
La Junta de Andalucía subraya que cada año mueren 19 trabajadores en el campo andaluz. Según ellos, el triángulo mortal son los vuelcos, los atropellos y los atrapamientos con la maquinaria.
Ya hemos visto como el desgaste de los neumáticos aumenta las probabilidades de sufrir un vuelco. Aparte de cambiar los neumáticos cuando corresponda, y hacer un mantenimiento y una revisión de los mismos, cuestiones que abordaremos en profundidad más adelante, los técnicos de la Junta de Andalucía ponen especial atención en utilizar tractores y maquinaria con el chasis reforzado. Con una estructura en la cabina que proteja al conductor. Así, en caso de vuelco, los efectos serán menores. Trabajar siempre con el cinturón de seguridad puesto es otra medida que salva vidas.
Que un trabajador que trabaja a pie termine atropellado por una máquina agrícola es otro de los accidentes que, por desgracia, se suelen producir. Puede ser que un operario esté vareando un olivo o recogiendo fruta y una maniobra inesperada del tractor termine llevándoselo por delante. Siempre hay que procurar que nunca haya trabajadores a pie en las inmediaciones de una máquina agrícola. Los trabajos en el campo requieren cierta concentración y un exceso de confianza puede ser el peor aliado.
Quedarse atrapado por una pieza de la maquinaria en movimiento tiene efectos nefastos para el trabajador. Basta con que la manga de la camisa o un trozo del pantalón termine cogido por el rotor de una cosechadora o cualquier máquina en movimiento, para que los efectos sean nefastos. Con frecuencia es el propio conductor u otro compañero, quien mete las manos dentro de la maquinaria en funcionamiento para intentar desatascar una pieza o arreglar una pequeña avería. Para manipular cualquier elemento de la maquinaria, siempre debe estar apagada.
Aunque el artículo de la Junta de Andalucía no los menciona, el uso de productos químicos, el esfuerzo físico y las condiciones climatológicas son otros factores que influyen en la seguridad del trabajo en el campo.
Trabajar durante años en contacto con fertilizantes químicos, fitosanitarios, pesticidas y plaguicidas hace que muchos trabajadores desarrollen con el tiempo enfermedades respiratorias.
Lo mismo sucede con la acumulación de trabajo físico, la fatiga muscular y las posturas forzadas. No es extraño que los trabajadores agrícolas a medida que se vayan haciendo mayores terminen aquejados de dolores de espalda, en los abdominales abductores, en las rodillas o en las caderas.
Trabajar a la intemperie aumenta el riesgo de padecer accidentes. En verano, que coincide con la recogida del trigo y de algunas frutas, son habituales los golpes de calor.
Los neumáticos de la maquinaria agrícola.
Antes de entrar a ver cómo los neumáticos influyen en la seguridad del trabajo en el campo vamos a ver qué tipos de neumáticos se utilizan. La Revista Agricultura subraya que el panorama de los neumáticos para la agricultura ha evolucionado de manera considerable en las últimas décadas.
A grandes rasgos se utilizan dos tipos de neumáticos: los radiales y los diagonales. Los radiales son los más frecuentes. Son idóneos para cuando el agricultor le exige poco tiro a su tractor. Es decir, lo emplea para trasladarse al campo o recoger la cosecha para luego llevarla al almacén. Los diagonales, en cambio, ofrecen una mayor tracción.
También hay que indicar que los neumáticos radiales gastan menos combustible que los diagonales, por lo que unos neumáticos radiales para rueda ancha suele ser suficiente para realizar la mayoría de las tareas agrarias.
La profundidad de los tacos es otro aspecto a tener en cuenta a la hora de seleccionar el neumático adecuado. Para trabajar en terrenos blandos o pantanosos, como por ejemplo un arrozal, es importante que los tacos tengan una gran profundidad, para que se agarren bien al terreno. Mientras que para suelos compactos y secos debe ser al revés, el neumático debe tener menos relieve. Eso sí, es necesario que el dibujo esté perfilado, que no quede difuso o borrado, para que ofrezca agarre.
El dibujo va a influir en la potencia y el confort de la máquina. Para realizar trabajos en el campo, como arar la tierra, se recomiendan neumáticos con los tacos cruzados en sentido de la marcha. Con una distancia pronunciada entre los tacos para realizar la tracción necesaria.
Mientras que si lo que se busca es confort, trabajos de transporte, los tacos deben estar juntos y ser largos, en una disposición longitudinal.
¿Cuándo debemos cambiar los neumáticos?
Bridgestone indica que el desgaste del 70% del volumen de los tacos es la señal que indica que debemos cambiar los neumáticos con urgencia. Con un 30 o 40% del volumen original se considera que un neumático agrario ya está desgastado. Las ruedas ofrecen menos agarre, se produce menos tracción y es posible que la máquina comience a patinar.
Al contrario de lo que sucede con un coche, la potencia de una máquina agrícola la transmite el agarre del neumático al motor. Esto quiere decir, que si el neumático está bastante desgastado, el motor trabajará más para hacer tener el mismo rendimiento. Indirectamente, el motor moverá más las ruedas para efectuar el mismo desplazamiento, acelerando de esta manera el desgaste del neumático.
Otro detalle a tener en cuenta son las grietas y fisuras que aparecen en la goma. Que aparezcan pequeños agujeros o grietas superficiales es algo normal. Surgen por el uso de la maquinaria, el impacto de piedras en el terreno o pisar residuos en el campo. Si estas grietas empiezan a ser profundas, nos alerten que debemos cambiar los neumáticos lo antes posible.
Los neumáticos también tienen su caducidad. Varios expertos a los que hemos consultado nos recomiendan revisarlos cada 5 años y nunca esperar más de 10 años para efectuar un cambio. Asegurarnos de cuando es el momento propicio para cambiar los neumáticos de la maquinaria agrícola puede ser complicado. Lo mejor es consultarlo con una tienda especializada, como Dovabe, un distribuidor de neumáticos y recambios para maquinaria agrícola, ubicados en Castro Riberas de Lea (Lugo), y que también tienen tienda online, y donde sus dependientes atienden las consultas de clientes e interesados por teléfono en horario comercial. Una llamada de este tipo puede despejarnos las dudas que tengamos sobre el estado de los neumáticos y sobre qué modelo elegir para sustituirlos.
Las causas de desgaste de los neumáticos.
El blog de Firestone Agricultura, otro de los principales fabricantes de este tipo de neumáticos, indica que los neumáticos se pueden desgastar por diferentes causas. Algunas las podemos controlar y otras no.
Entre esas que se escapan de nuestro control se encuentran las características del terreno. Trabajar en suelos calcáreos puede hacer que el neumático se deteriore prematuramente. La cal del suelo, erosiona el caucho. En suelos pedregosos o con sílex el desgaste suele ser rápido. Algunas piedras del campo pueden ser tan afiladas como un cuchillo. Lo cual va a provocar cortes y arañazos en la banda de rodadura.
Por otro lado, sí hay otras causas que el conductor o el agricultor puede controlar o evitar. Alargando de esta manera la vida útil del neumático y haciendo que se conserve en las mejores condiciones posibles.
Una de estas razones es la de elegir los neumáticos adecuados a la actividad que se va a realizar. En la actualidad, los neumáticos que se utilizan en la agricultura son neumáticos especializados. Cada máquina y cada tipo de actividad tienen sus propios neumáticos. Así, como hemos visto, los neumáticos para trabajar en el campo tienen una goma flexible y unos tacos pronunciados, para que se claven en la tierra y ejerzan tracción. Si con estos mismos neumáticos transitamos mucho por la carretera o trabajamos en las naves de una granja, donde el suelo puede ser de cemento o de tierra prensada, el neumático se va a desgastar con mucha rapidez.
Los defectos mecánicos y de montaje de las ruedas también influyen en el desgaste de los neumáticos. Por lo general genera un desgaste desigual, que puede afectar a la transmisión del vehículo y a elementos internos.
Las ruedas deben estar paralelas al vehículo. Ni inclinadas hacia afuera, ni hacia adentro. Deben de tener un ángulo de caída recto. Que pisen el suelo de la manera más plana posible.
En algunos modelos, como los tractores con tracción a las cuatro ruedas, debemos asegurarnos de que al mover el volante, las ruedas del mismo eje giran de forma paralela. Una pequeña variación hará que se produzca un desgaste desigual. Algunos de estos problemas se pueden resolver en un taller mecánico.
Otro aspecto que no debemos olvidar es la velocidad. La maquinaria agrícola está diseñada para trabajar en el campo, no para correr. Si conducimos estas máquinas a una velocidad superior a la habitual, no nos extrañe que los neumáticos se desgasten antes de lo esperado.
El mantenimiento.
Los neumáticos de la maquinaria agrícola también requieren su mantenimiento.
Al igual que sucede con los neumáticos de coche, debemos medir la presión cada cierto tiempo. Para eso debemos hacerlo en frio. Deberemos tener en cuenta el trabajo que vamos a hacer, el peso y características de la máquina, y el peso de los aperos o remolque. Para ello, los fabricantes del neumático suelen facilitar una lista que sirve de referencia.
La inspección visual es otra de las tareas que debemos hacer con cierta frecuencia. Debemos mirar con detenimiento las ruedas en busca de grietas, cortes o piedras incrustadas que puedan dañar el neumático.
Debemos comprobar la alineación de las ruedas. Los problemas mecánicos que hemos mencionado en el punto anterior los suele detectar el agricultor sin problemas. No debe desatenderlos. Debe tomar nota de ellos si los percibe cuando está trabajando y ratificarlo cuando el vehículo está parado.
Si durante un tiempo no vamos a usar la máquina, debemos limpiar los neumáticos de barro y restos de productos químicos y evitar que le dé el sol de manera directa. Así impediremos que la goma se agriete.
Todo esto son tareas que el agricultor debe incorporar en su rutina de trabajo. No olvidemos que mantener la maquinaria en buen estado, incluido las condiciones en las que se encuentran los neumáticos, va a permitir que se realice el trabajo de una manera más cómoda y, sobre todo, más segura.
El trabajo en el campo está cada vez más mecanizado. Esto tiene la ventaja de que el trabajo es menos duro y más productivo, pero también puede ser causa de accidentes.

