El mundo online es el presente y el futuro de las empresas. Por eso, para sacarle el máximo provecho, las empresas deben contar con una buena estrategia cibernética.
Dice el portal Infoautónomos que el método DAFO es una herramienta fundamental para evaluar y planificar el funcionamiento de un negocio. Se trata de una herramienta sencilla, pero eficaz. Una tabla comparativa en la que se desglosan en listas cuatro aspectos de un proyecto: Las Debilidades, las Amenazas, las Fortalezas y las Oportunidades.
En un diagrama, dividido en 4 partes, tenemos dos aspectos positivos: las fortalezas y oportunidades; y dos aspectos negativos: las debilidades y amenazas. Dos cuadrantes internos, que dependen solo de la empresa (fortalezas y debilidades) y dos externos que están condicionados por el contexto, la situación económica y el sector en el que trabaja la empresa: amenazas y oportunidades.
En realidad, el DAFO nos serviría para evaluar cualquier proyecto, aunque no fuera empresarial. La principal cualidad de este método, es que ordena la cabeza de la persona o equipo que lo dirige. Guiando sus decisiones hacia los puntos más cualitativos, partiendo de un análisis más o menos objetivo de los pros y contras, de los riesgos y ventajas que entraña cada decisión que se vaya a tomar.
Relacionado con esto, los asesores de Crowe, una auditora y consultoría financiera que opera a nivel internacional, asesorando a empresas de diferentes ámbitos como la banca, los seguros o la sanidad privada, opinan que contar con una buena estrategia cibernética es una ventaja valiosa respecto a los competidores.
Aunque está ligado con el entorno, el mundo digital, en realidad se trata de una fortaleza interna que va a marcar la diferencia y va a reportar grandes beneficios a la organización.
Veamos algunos aspectos importantes relacionados con este tema.
El ecosistema digital.
Es el conjunto de medios que utiliza una empresa en el mundo digital. Debe haber una coherencia entre ellos, tanto a nivel estético: logo de la empresa, colores corporativos; diseño; como en el contenido: Historia, filosofía y política interna de la empresa.
Uno de los ecosistemas más sólidos y mejor construidos que existen es el de Apple. Una empresa que se presenta como uno de los pioneros de la informática; construida por un grupo de frikis tecnológicos de finales de los 60, Steve Jobs y sus amigos, y que sin ser los más avanzados (en este momento) se han ganado una reputación entre los aficionados de la informática a prueba de bombas.
Todo el mundo sabe que las apps, los programas y complementos informáticos de Apple solo sirven para los dispositivos Apple: ordenadores y Smartphone. Apple ha construido un universo paralelo al resto de la tecnología que se mueve en el mundo.
Dentro del ecosistema digital entran diferentes elementos que están presentes en internet: la página web corporativa, los perfiles en redes sociales, la lista de correos electrónicos, la comunicación con ellos (posible newsletter) y otros medios que refuercen la presencia de la empresa en el mundo online: e-books, pódcast, un canal de vídeos, etc.
Todos estos medios deben estar sincronizados. La idea no es solo hacer promoción por internet o crear marca. El ecosistema también debe generar resultados: embudos de venta, venta directa en una tienda online, recepción de encargos. El usuario cuando entre en el ecosistema debe percibir que entra en el territorio de la empresa. El terreno que ella controla y que, por tanto, dirige según sus intereses.
El ecosistema digital es la presencia de la empresa, entendida en sentido amplio, en internet.
La automatización.
Una de las ventajas del mundo digital es la automatización. Las herramientas digitales permiten realizar tareas repetitivas y/o burocráticas que antes realizaba el ser humano. Esto facilita que el trabajo del hombre se centre en las tareas más cualitativas o en aquellas que generan un mayor valor añadido. La tecnología no sustituye al trabajo humano, lo hace más productivo.
Con las herramientas digitales podemos enviar mil correos, personalizando algunos datos como el nombre del destinatario y el tratamiento que le damos, en unos pocos clics. En lugar de tener que escribir un correo para cada persona.
La automatización, por medio de la integración, permite transferir los datos a diferentes áreas. Por ejemplo, los datos de una venta que quedan reflejados en una factura, pasan automáticamente al control de inventario, a la ficha del cliente, a los documentos fiscales y a la contabilidad de la empresa. Sin tener que apuntarlos uno a uno.
Esta automatización también encadena acciones o tareas. Por ejemplo, un cliente que creó un carrito de compra en una tienda online y al final no lo pagó; si tiene abierta una ficha de cliente y tenemos sus datos, las herramientas digitales les pueden enviar un correo con un descuento para cerrar la operación. A otro cliente que ya compró a la empresa, el programa le puede hacer llegar ofertas exclusivas relacionadas con su anterior compra, tratándolo como un cliente preferente.
Las soluciones cibernéticas funcionan tanto en la relación de la empresa con sus clientes, proveedores o con la administración pública, como en el funcionamiento interno. Haciendo que se desarrolle todo de una manera más sencilla, más rápida y eficaz.
Internet nos conecta a mucha gente al mismo tiempo, haciendo que el flujo de información sea más fluido, inmediato y sin interrupciones.
Análisis de datos y toma de decisiones.
El mundo digital permite medirlo todo. Cualquier acción queda registrada en números, lo que proporciona informes objetivos que facilita una información bastante fiable sobre cómo se están desarrollando los diferentes procesos en los que interviene la empresa.
Las herramientas de análisis de datos no solo miden los resultados, sino también los indicadores intermedios, los KPI (Key Performance Indicator) que registran las acciones intermedias que conducen al resultado final. Por ejemplo, si tenemos una tienda online, algunos KPI serían el número de visitas que recibe la web, el número de usuarios recurrentes (los que la visitan varias veces la tienda) y las páginas de producto más visitadas.
Esta información permite identificar puntos débiles, ajustar estrategias y ayuda a tomar decisiones que mejoren el funcionamiento de la empresa.
En el proceso de toma de decisiones, la Universidad Intercontinental resalta que la IA se ha convertido en una herramienta clave. Las soluciones de Inteligencia Artificial no solo analizan los datos; sino que partiendo de los patrones que detecta, prevé el desarrollo más probable de los acontecimientos y hace sugerencias al empresario sobre cuál sería la decisión más acertada.
Sería irresponsable dejar en manos de la IA el futuro de una empresa; pero digamos que facilita bastante la toma de decisiones.
La ciberseguridad.
En todo este panorama digital en el que nos encontramos, la Fundación Telefónica opina que la ciberseguridad es un aspecto clave para las empresas y los particulares. Por internet compartimos una gran cantidad de datos y manejamos otros que no son nuestros; como los datos de los clientes de una empresa. Al mismo tiempo, las acciones de empresas y usuarios quedan registradas en la web, dejando una huella digital.
Las empresas están cada vez más expuestas a ciberataques que pueden comprometer su actividad, sus datos y su reputación. Uno de los más comunes es el phishing, un engaño que llega por correo electrónico o mensajes y que imita a entidades legítimas para robar contraseñas o información bancaria. Relacionado con ello está el fraude por suplantación de identidad corporativa, donde el atacante se hace pasar por un directivo o proveedor para solicitar transferencias o datos sensibles.
Otro de los ataques más dañinos es el ransomware. En este caso, los ciberdelincuentes bloquean el acceso a los archivos de la empresa mediante cifrado y exigen un rescate económico para recuperarlos. También son frecuentes los virus informáticos, programas maliciosos que infectan equipos con el objetivo de robar información, dañar archivos o abrir la puerta a nuevas intrusiones.
Existen amenazas dirigidas a la infraestructura tecnológica, como los ataques DDoS, que saturan los servidores con múltiples solicitudes falsas hasta dejar inoperativos los servicios digitales de la empresa. También es habitual la explotación de vulnerabilidades en programas desactualizados o el acceso a redes wifi mal protegidas.
Ante este panorama, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad estratégica. No solo protege la información, sino que garantiza la continuidad del negocio. La creciente demanda de especialistas refleja la necesidad de contar con profesionales capaces de prevenir, detectar y responder a estos ataques en un entorno digital cada vez más complejo.
La estrategia cibernética.
Con todo lo que estamos viendo, de poco le sirve a la empresa si no cuenta con una estrategia cibernética. No se trata de ir realizando acciones digitales inconexas o ir cubriendo áreas, sino de que todas estas deber estar coordinadas y sincronizadas en un plan con objetivos.
La digitalización ha llegado al mundo empresarial. Incluso a los autónomos y pymes, como pone de manifiesto el éxito que han tenido programas como el del Kit Digital. Un programa de subvenciones que el gobierno daba a pequeñas empresas y autónomos para que se digitalizaran. Con el kit digital una empresa podía montar una página web o una tienda online, adquirir herramientas de gestión digital para su funcionamiento interno o reforzar la ciberseguridad.
Pero no se trata de ir haciendo cosas a ver qué es lo que sale. España está un poco verde en este aspecto. Es la comunidad anglófila, países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Irlanda, Canadá o Australia, los que han sabido sacarle un mayor partido a internet en el terreno empresarial.
Pero lo cierto es que todos jugamos con la misma baraja. Las herramientas digitales están al alcance de cualquiera. Lo que cambia en estos países de los que hemos hablado, con respecto a lo que hacemos en España, es la mentalidad. Ven internet como un nuevo escenario y, por tanto, planifican su presencia en él.
Al hacer una estrategia cibernética abordamos diferentes campos: el marketing digital, el funcionamiento interno de la empresa, la ciberseguridad. Tenemos que plantearnos objetivos, métodos y medios para cada uno de ellos Pero deben estar jerarquizados. ¿Qué quiere hacer la empresa en el campo digital? ¿Captar nuevos clientes? ¿Aumentar sus ventas por internet? ¿Aumentar la productividad interna?
Dependiendo del objetivo principal que se fije, ordenará su estrategia digital. Para llevarla a delante tendrá que crear todo un entramado que le permita conquistar sus objetivos. Como sucede con toda estrategia, la planificación se enfrenta a la realidad. Por lo que será necesario realizar algunos ajustes y hacer un seguimiento de cómo se va desarrollando todo. Moverse en el mundo cibernético es más complejo de lo que a veces parece.

