Montar una empresa de catering y gestionar un servicio

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Los servicios de catering se han convertido en una parte esencial de la gastronomía destinada a todo tipo de eventos. Fiestas particulares o de empresas, congresos o incluso para el día a día, encuentran en una empresa de catering lo indispensable para ofrecer un menú de lujo en cualquier momento.

De hecho, la relevancia de este tipo de servicios ha conseguido que montar un catering sea una excelente manera de emprender en el sector de la hostelería. Permite ofrecer un servicio flexible y adaptado a empresas y particulares y proporcionar opciones gastronómicas de todo tipo.

En este artículo queremos hablar sobre cómo se monta una empresa de catering y cómo se lleva a cabo un servicio, por lo que, si te interesa el mundo de la gastronomía y quieres emprender en el sector, no dejes de leer.

Una empresa de catering

Crear una empresa de catering hace imprescindible cumplir con una serie de requisitos legales y sanitarios. Es necesario disponer de licencia de actividad, permisos de sanidad y cumplir con toda la normativa vigente en lo que a seguridad alimentaria respecta. Algo que saben muy bien nuestras amigas de La Frolita Catering Madrid con sus veinte años de experiencia ofreciendo este tipo de servicios. En función de si el catering consiste en servir a domicilio, comida para llevar o para eventos, los trámites pueden variar, por lo que es indispensable informarse en el ayuntamiento y la consejería de sanidad de cada comunidad autónoma.

Aparte de los permisos necesarios para poder ejercer la profesión y prestar el servicio de catering legalmente, hay que disponer de recursos materiales y financieros para poder arrancar y establecer el proyecto.

Antes de abrir las puertas del negocio, es imprescindible tramitar la licencia de apertura, el registro sanitario y cumplir con la normativa higiénico-sanitaria. Al mismo tiempo, hay que dar de alta a la empresa en Hacienda y la Seguridad Social, teniendo en cuenta si vas a ejercer como autónomo o crear una sociedad.

La inversión inicial y los costes que implica montar un catering pueden variar en gran medida, desde unos miles de euros si se trabaja en una cocina previamente registrada y habilitada en el domicilio hasta una inversión más elevada si se abre un local. A la hora de elaborar el presupuesto, hay que tener en cuenta los gastos en utensilios de cocina, el personal necesario, el transporte, los seguros y el necesario marketing.

Son muchos los emprendedores del sector que empiezan dando un catering a domicilio, reduciendo notablemente la inversión inicial. En cambio, otros se decantan por alquilar una cocina industrial o montar un local con servicio de comida para llevar. La elección depende de la persona, el modelo de negocio y el público objetivo al que se pretende llegar.

Una de las mayores ventajas que ofrece este tipo de negocio es que cuenta con varias opciones para diferenciarse de la competencia y cubrir los diferentes segmentos que componen el mercado. La opción más demandada es el catering a domicilio, sobre todo en las grandes ciudades, ideal para particulares que buscan soluciones cómodas y de calidad a la hora de hacer una celebración o reunión familiar.

Otra de las opciones es la especialización en catering para bodas, empresas y grandes eventos en los que existe mayor margen de beneficio, aunque prestar este servicio requiere una buena logística y personal cualificado. La tercera opción es la comida para llevar, en crecimiento en los últimos años, especialmente en las zonas urbanas, donde los clientes buscan un menú preparado, saludable y listo para su consumo.

Para destacar dentro de este sector, es imprescindible ofrecer servicios de calidad y diferenciarse. Empezar por crear un buen plan de negocios, identificar bien el público objetivo y establecer alianzas con los proveedores de confianza es fundamental para encaminar el negocio. Una de las claves para diferenciarse reside en la personalización del servicio: un catering saludable, vegano, gourmet o de comida internacional… enfocado en un nicho concreto, como las empresas o los eventos familiares. La presentación del producto resulta igualmente importante; no se trata de vender solo comida: se vende experiencia, profesionalización y confianza.

Este tipo de negocios puede resultar de lo más rentable si se planifica como es debido y de la manera correcta. Existen muchas oportunidades de mercado: desde el catering para eventos y empresas hasta servicios de comida para llevar o catering a domicilio. Su rentabilidad depende en gran medida de una adecuada gestión de los costes, la calidad del servicio y la fidelización de los clientes. Invertir en una buena estrategia de marketing digital, incluir menús innovadores y crear alianzas estratégicas permiten el crecimiento empresarial de forma sostenible.

Un servicio de catering

Ya tenemos una idea sobre cómo se crea la empresa. Ahora vamos a conocer cómo se presta el servicio. Hemos comentado anteriormente que existen varios tipos de catering, por lo que su contratación puede ser por varios motivos. Por lo general, se trata de eventos corporativos que abarcan varios tipos y celebraciones particulares en las que también existen varias opciones.

En los eventos corporativos se busca un servicio que las empresas no pueden organizar por sí mismas, ya que carecen de la capacidad y los medios necesarios. Buscan un servicio profesional para completar su evento. En el caso de las celebraciones particulares, puede tratarse de comodidad o de que supere las capacidades del anfitrión por necesitar un servicio de otro nivel o de que los comensales sean muy numerosos, como puede ser una boda.

No obstante, en cualquiera de los casos, lo que se busca es profesionalidad en un servicio que conoce todo lo necesario para organizar el catering y que todo salga como es debido. De manera que, para organizar un catering, lo primero que hay que conocer es la diferencia entre si se trata de un servicio de comida a domicilio sin servicio de personal o si se trata de un servicio completo en un espacio al que el público asiste a celebrar un evento.

El éxito se encuentra en los pequeños detalles y una buena planificación, por lo que hay que seguir las pautas que siguen a continuación para que todo salga como es debido.

En primer lugar, definir el tipo de catering. En función del tipo de evento, existen varias modalidades para ofrecer el menú adecuado a los invitados. Ya sea que se trate de una pequeña reunión, un evento corporativo o una boda, al público lo que le gusta es comer y comer bien. Por lo que, teniendo en cuenta el presupuesto disponible, el número de comensales, el tiempo empleado en la cocina y los horarios, encontramos diferentes servicios como el coffee, el cóctel, el menú y el buffet.

Otro aspecto a considerar es el momento del año en el que se celebra el catering. Se realizan a lo largo de todo el año, pero dependiendo del momento, existen aspectos a considerar como los alimentos adecuados en cada estación: ligeros en verano y calientes y abundantes en invierno. Así como el espacio en donde se vaya a celebrar, al aire libre, bajo techo o en espacios cerrados.

Definir el estilo es otro aspecto a tener en cuenta. Bien sabido es que comemos por y con los ojos. La decoración del evento influye notablemente en la percepción de los invitados, por lo que resulta importante que exista una coherencia, cuidando la presentación del plato, el uniforme del personal, los colores de la mantelería, la iluminación y la decoración en general.

Analizar el espacio en donde se vaya a realizar el evento es igualmente importante. Conocer de antemano el espacio dedicado a la sala, el que se destina al office y cómo se comunican entre sí, así como la potencia eléctrica, las condiciones para descargar el material necesario y el movimiento y tiempo de los invitados, es necesario para planificar la logística y otros aspectos.

Evidentemente, hay que probar el menú antes de que se produzca el evento. Hay que saber de antemano lo que se va a servir a los invitados, por lo que es necesario hacer una prueba de menú en la que se comuniquen las expectativas, las preferencias y los datos más relevantes de los comensales, de tal manera que se logre la mejor experiencia gastronómica.

Un servicio de catering suele incluir dentro de su presupuesto el menú, acorde con el tipo de servicio, evento, la estación, los horarios y el perfil del cliente; el mobiliario de apoyo, tanto si se trata de barras como estaciones o veladores; la decoración de las mesas de apoyo; el menaje necesario para un buen desarrollo del servicio; el personal que se necesite a la hora de llevar a cabo el servicio; y el transporte para llegar al lugar donde se desarrolle el evento en cuestión.

En definitiva, para que un servicio de catering salga como es debido, hay que proporcionar un servicio de calidad y lo más completo posible. Empezando por montar la empresa de forma legal y cumpliendo con toda la normativa para ofrecer a los clientes los mejores productos, el mejor menú y el mejor servicio de catering que puedan desear.

 

 

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