Yates y caprichos

Yates y caprichos

Por autor: 

11 noviembre, 2015

Adoro mi Yate. Siempre que tengo tiempo salgo a navegar y si estoy en vacaciones os puedo asegurar que paso más tiempo sobre él que en mi casa. Por suerte a mi mujer también le encanta pero solemos tener un problema con el patrón de barco que contrate y es que no podemos comunicarnos bien, por eso he decidido comprar estos walkie talkies con los que poder llamarnos  y hablar de una punta a la otra del barco.

Uno lo tendré yo, adonde quiera que vaya, y el otro lo tendrá mi patrón, así podré contactar con él sin desplazarme y sin hacer que se desplace él.

Sé que hay embarcaciones de lujo que ya cuentan con mecanismos de comunicación integrados dentro del mismo para hablar de una estancia a otra pero no es el caso de mi yate y aunque reconozco el hándicap era el barco de mi padre y le tengo especial cariño.

En este video de YouTube hablan del yate más lujoso del mundo, autosostenible. Esa es mi meta a lograr, pero aún tendrá que esperar.

Se trata del lujoso catamarán Ocen Empire LSV (Life Suppor Vessel) que ha sido diseñado para convertirse en el primer barco autosostenible de mundo, sin tener en cuenta a los veleros por supuesta. Cuenta con todas las comodidades de un hotel de cinco estrellas, espacio para diez pasajeros, y una huella de carbono cero, sin emisiones contaminantes.

La proeza de este precioso barco, de 44 metros de eslora, no es otra que la promesa de poder mantener el rumbo de forma permanente sin tener que atracar en puertos para repostar, o tan siquiera para abastecerse de agua y comida. Dotado de dos granjas hidropónicas (un huerto y una instalación de pesca), el yate diseñado por Sauter Carbon Offset Design podría proporcionar un menú diario a sus ocupantes a base de pescado y verduras frescas cultivadas directamente en el interior de la nave. La energía procedería de una combinación entre sol, aire y mar, gracias a una gigantesca placa solar de 400 metros cuadrados, una vela skysail, similar a las cometas empleadas en el kitesurf, y un sistema de generadores que se activan por movimiento y que proporcionan hasta 5okW a partir de los golpes de las olas, a la vez que amortiguan sus golpes y sus correspondientes efectos sobre los pasajeros.

El único inconveniente es el precio, el superyate autosostenible está valorado en la nada despreciable cantidad de 12 millones de euros.

Yo obviamente no tengo esa cantidad de dinero pero tengo la esperanza de que baje su precio algún día y yo pueda tener acceso a él, eso sí, sin desechar el yate de mi padre que espero pase conmigo toda mi vida.

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