Calidad, una característica indispensable en la donación de óvulos

Calidad, una característica indispensable en la donación de óvulos

Por autor: 

2 agosto, 2018

Hay ámbitos de la vida en los que la calidad es mucho más que ese lujo que todos asociamos de un modo directo a esa palabra. A veces, o hay calidad o hay riesgos. No hay un término medio. Aunque bien es cierto que no en todos los productos o servicios que adquirimos hoy en día la situación es así, en otros aspectos esta es la cruda realidad. Y apostar por todo aquello que nos da calidad y nos permite mejorar notablemente en algo es, simple y llanamente, una obligación si lo que queremos es vivir sin problemas.

Es justo eso lo que pasa en un asunto como el de la donación de óvulos. ¿Qué es lo primero que pretende encontrar una mujer cuando se busca un óvulo a través del cual poder ser madre? Calidad. ¿Qué es lo que los médicos exigen a todas aquellas mujeres que están interesadas en donar sus óvulos? Calidad. ¿Cuál es la única garantía que hace que un proceso como este se pueda desarrollar de un modo seguro? La calidad de los óvulos que son donados. La calidad es el nexo de unión entre todo lo que tiene que ver con este asunto.

La pregunta que probablemente muchas os estéis haciendo ahora que habéis leído los dos primeros párrafos de este artículo es qué podríais hacer para conseguir que vuestros óvulos tengan calidad. Un artículo publicado en la página web Serpadres.es indicaba una lista de alimentos que podían contribuir a que los óvulos de la mujer tuviesen esa calidad de la que venimos hablando, pero el texto también advierte que ningún alimento es mágico y que, para conseguir el objetivo, lo realmente importante es mantener una dieta equilibrada.

No vamos a marcharnos de la web de Serpadres, porque otro de sus artículos nos sirve para lanzar una nueva advertencia a todas aquellas que os encontréis interesadas en la donación o, por el contrario, en la recepción de óvulos. Y es que la donación de óvulos por parte de una mujer que sea mayor de 40 años es bastante complicada. Como muchos de los tejidos de nuestro cuerpo, este también se desgasta con el simple paso del tiempo, haciendo que, aunque la intención sea digna de aplauso, sea totalmente imposible operar con esta clase de óvulos.

España es un país en el que, puestos a realizar reconocimientos, deberíamos quitarnos el sombrero ante todas aquellas mujeres que tienen la intención de donar óvulos. Además, los estudios que vienen realizando entidades tan introducidas en el sector como Ivi Dona demuestran que la calidad de los óvulos de las españolas viene siendo cada vez mayor, algo que hace posible que en nuestro país sean cada vez más mujeres las que tengan acceso a el sueño más grande en la vida de cualquier mujer: ser madre.

España, una referencia mundial

La verdad es que en España poco se puede reprochar en lo que tiene que ver con la donación de óvulos. Este país es el que más aporta en este sentido de toda Europa, siendo aquí donde se produce el 40% de las donaciones. Algo como esto es como para estar orgulloso u orgullosa. Somos una referencia a nivel europeo en un tema que es de primera necesidad para muchos miles de mujeres que, por desgracia, no han tenido la oportunidad de ser madres por sí mismas.

En lo que se refiere a la calidad, también tenemos que congratularnos, porque son muchos los procesos que pueden salir hacia delante con los óvulos de las españolas. El porcentaje de óvulos que no son válidos para este tipo de procesos es cada vez menor y eso indica una noticia que no debe pasar desapercibida y que es excelente: las mujeres de nuestro país viven cada vez mejor y disponen de una buena calidad de vida. Esto mismo no lo podíamos asegurar con tanto convencimiento hace tan solo unos cuantos años.

Es evidente que las cosas siempre se pueden hacer mejor. Pero la verdad es que todo lo que os hemos comentado en este artículo es como para estar orgullosa, aunque sea solo por una vez, de pertenecer a este país. Seguro que vamos todavía a mejor. Y seguro que son cada vez más las mujeres que tengan más fácil ser madres. La sociedad les está echando un cable y así seguirá siendo no solo durante los próximos años, sino también a largo plazo.